El camino de Inerys Diaz comenzó en 2005, en la calidez de su cocina en casa. Impulsada por su pasión por la repostería y el amor por sus raíces cubanas, dedicó innumerables horas a perfeccionar recetas y crear postres que traían alegría y confort a su familia y amigos. Lo que empezó como un sueño en casa pronto se convirtió en un negocio próspero en su país.
Cuando los desafíos políticos la obligaron a emigrar, Inerys llevó consigo sus habilidades, recetas y visión. Hoy, en su nuevo hogar, continúa su legado a través de El Bunker Cuba Bakery, compartiendo auténticos sabores cubanos y latinos con la comunidad. Cada pastel, bollería y dulce refleja su dedicación, cuidado y compromiso con la calidad, llevando un sabor de hogar y celebración a cada cliente.